Si existe una constante hoy en día es el cambio. La gerencia de proyectos ha cambiado y seguirá cambiando a medida que los cambios sean más abruptos, turbulentos e impredecibles. En el pasado, los cambios se daban gradualmente y a la distancia teniendo un impacto mínimo en los proyectos. Hoy en día el Gerente de Proyectos debe poseer el conocimiento técnico y gerencial del proyecto, la comprensión de las operaciones recurrentes pero sobre todo una agudeza y capacidad de identificar factores exógenos que afectan de forma positiva o negativa el proyecto.

Este tipo de destrezas son diferentes a las que se requerían en el pasado ya que hoy el Gerente del Proyecto debe lograr el alcance del proyecto, satisfacer a los diferentes interesados y mantener de variables no identificadas en el radar del proyecto. De una forma u otra, la planificación es adivinar lo que sucederá en el futuro. Se procura ser lo más certero posible, pero es casi imposible poder identificar todos los factores que afectarán el proyecto a nivel de los costos, tiempos, alcance o cualquier otro recurso.

Planificar es crear el futuro y visión es ver el futuro, pero estrategia es saber llegar a ese futuro, mientras que el liderazgo es llevar al todo el equipo a cumplir con la visión propuesta. Un buen plan no es suficiente pero sin el, muy difícil se podrá lograr lo esperado. Un equipo técnico es bueno pero si no posee las competencias y destrezas requeridas de este nuevo siglo entonces no se podrá esperar altos rendimientos.

El PMI define una competencia (lo parafraseo) como la combinación de las habilidades, experiencia, conocimiento y carácter hacia una situación en particular. En el pasado se esperaba que los gerentes tuviesen un título académico pero hoy eso no es suficiente. También se creía que con experiencia se podía esperar una buena gestión gerencial pero el entorno ha cambiado. La experiencia sirve todo y cuando el entorno es estable y no ha cambiado, pero si es diferente entonces se requieren soluciones alternas que no han sido experimentadas en el pasado.

Retroalimentación

Hoy en día existen tantos instrumentos y diagnósticos para identificar el nivel de madurez o competencia que un profesional tiene. Es importante obtener retroalimentación a través de un diagnóstico profesional, mentor, coach o autoconocimiento para primero identificar dónde estamos para luego decidir hacia donde se desea llegar. Así que la primera destreza que un Gerente de Proyectos debe poseer y cultivar es el autoconocimiento. Es la capacidad de analizarse uno mismo para luego determinar que hacer, cómo desarrollarse para alcanzar el máximo potencial para lo cual fue creado. Sobre esta destreza se construyen el resto de las destrezas tal como manejo del tiempo y del estrés, poder e influencia, trabajo en equipo, empoderamiento, liderazgo, comunicación, resolución de conflictos y solución de problemas etc.

Personalmente en mi vida personal he tenido varios mentores que me han ayudado en diferentes momentos y áreas de mi vida. He logrado descubrir que cuando alguien más desde una óptica externa me provee retroalimentación me es mucho más fácil poder identificar las áreas de mejora para luego elaborar un plan de desarrollo profesional y de esa manera crecer. El crecimiento no sucede al azar o por accidente. Alguien debe provocarlo y cuando se tiene un mentor el desarrollo es más consistente y eficaz. Por supuesto que el crecimiento conlleva dolor pero sin el, no se puede crecer. Es una combinación entre orden y caos que permite crecer. El orden produce estabilidad y organización pero mucho de ello hace de las personas entrar en una zona de confort y estatus quo. Así que lo que se propone es crear un poco de caos (pero ordenado) de tal manera que obligamos a nuestros cuerpos y entorno a crecer y desarrollarse a su máximo potencial.

Se nace con un talento o don natural pero las destrezas se adquieren. El conocimiento se aprende a través de los libros, maestros y centros educativos pero las destrezas deben ser ejercidas en situaciones reales de la vida. El reto es que mientras se experimenta las situaciones difíciles de la vida se introduce estrés lo cual hace que la persona deje de aprender o poner atención para crecer. Es por eso que se recomienda un mentor o coach que pueda sacar riqueza de las experiencias de la vida.


Elaborado por Alejandro Paredes,PhD, PMP, SPP, PMD Pro I

Profesor, Maestría en Administración de Proyectos, Destrezas Gerenciales
Universidad para la Cooperación Internacional