– Solo el 20% de los proyectos puestos en marcha en el mundo concluyen con éxito.

– La Maestría en Administración de Proyectos forma profesionales líderes que gestionan el cambio incorporando la sostenibilidad.

En una sociedad en la que todo ocurre a gran velocidad, los roles sociales, la posesión del conocimiento y las corrientes de pensamiento están en continuo movimiento. Lo que ayer constituía la fórmula mágica del éxito hoy resulta incompleto y carente de los matices que marcan la diferencia. El futuro, el presente, son lugares que pertenecen a las personas más competentes, a las mejor formadas y que más eficientemente manejan las herramientas necesarias. Pertenecen a aquellas personas que piensan globalmente y actúan localmente.

La Escuela Global de Dirección de Proyectos (GSPM) de la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI) tiene muy claro el papel del gestor de proyectos y su importancia como agente para el cambio: “Un proyecto es un sueño que se hace realidad y eso es el futuro”, afirma Ramiro Fonseca, decano de la Escuela.

El cambio se origina mediante proyectos que se idean, se desarrollan y finalmente se materializan para verse cumplidos. Todo lo que nos rodea son proyectos y todas las personas tienen los suyos propios: formar una familia, completar los estudios, acceder al puesto de trabajo deseado, también son proyectos que atienden a una estructura definida y que se rigen por los mismos principios de éxito en la gestión que otros.

Partiendo de esta premisa en la que el mundo avanza y cambia a través de proyectos, la oportunidad es para los especialistas en gestionarlos en todos los niveles. El director de proyectos es ahora un líder de negocios.

La GSPM, con sus programas de maestrías tanto en español como en inglés, crea el ambiente propicio para cultivar un pensamiento transversal, albergando estudiantes de muy diversas áreas profesionales, de más de 40 países diferentes, de distintas edades, y que aprovechan al máximo su tiempo valiéndose de la virtualidad del intercambio.

Apuesta por la innovación en la metodología virtual y elimina las barreras de las aulas y los claustros.

Se apoya en el trabajo en equipo como vía de enriquecimiento indispensable. Incorpora la sostenibilidad en sus acciones, no como una obligatoriedad impuesta por la regulación, sino como una nueva y más coherente manera de proceder.

GSPM enseña a pensar y a hacer. Sobre todo, “el alumno aprende a aprender”, puntualiza Bolívar Solórzano, Gerente de la GSPM.

El objetivo de la Maestría en Administración de Proyectos es, según los responsables académicos de la misma: “formar líderes gestores del cambio y que el cambio sea hacia el desarrollo sostenible, creando conciencia ambiental”. Y para ello cuentan con una entidad “que sabe de proyectos, maneja conceptos actualizados y tiene los pies en la tierra”.

Carlos Brenes, egresado de la Maestría, comenta en primera persona su experiencia, una vez finalizada la formación: “he observado una diferencia con respecto a otros profesionales, que aunque cuentan con experiencia, no poseen el conocimiento necesario de técnicas y herramientas modernas y, por ende, apoyan su gestión profesional en conocimientos adquiridos empíricamente, que no resultan suficientes para desempeñarse de la mejor forma en el ambiente tan retador que vivimos actualmente”.

Durante este mes, la UCI ha concretado un acuerdo con la Organización de Estados Americanos, para promover la disciplina de la administración de proyectos entre profesionales de todos los países de la región de Latinoamérica y el Caribe. En el sitio http://www.oas.org/en/scholarships/ se puede obtener más información.