Imagina un mundo tan sólo seis años a partir de ahora, cuando la gobernabilidad del agua es débil y no existen leyes para gestionar el agua en un clima cada vez más seco.

En este mundo, el gobierno ofrece escaso apoyo a la cooperación para la gestión de las aguas superficiales y subterráneas, a la vez que la población y la demanda de agua crece. En el año 2030, la deforestación reduce la cantidad de agua que el suelo puede retener, afectando el rendimiento de los cultivos. Para el 2040, la demanda de agua supera la oferta, impulsada por las necesidades de riego y una población en rápido crecimiento. Las temperaturas más altas y sequías más largas significan la pérdida de granos básicos. Los patrones climáticos globales de El Niño y La Niña afectan la seguridad alimentaria, y aumentan la pobreza.

Este sombrío panorama es el más pesimista de los tres escenarios desarrollados en un taller en Trifinio, Guatemala, el 25 y 26 de septiembre de 2014. Una manera inteligente de imaginar el futuro puede motivar a los tomadores de decisiones para buscar formas de mayor disponibilidad de agua para la agricultura y el consumo humano, posiblemente mediante la promoción de alternativas de negocios como el turismo y las artesanías.

También pueden mejorar los sistemas agroforestales y la conservación del suelo para asegurar el agua en las granjas. Los pequeños agricultores podrían implementar la cosecha de agua lluvia y tecnologías que permitan utilizar el agua de manera más eficiente y productiva. En este escenario, sin embargo, el reto de incrementar el acceso al agua se mantiene.

La importancia de los Escenarios en la toma de decisiones

Los escenarios son descripciones de los futuros posibles que reflejan diferentes perspectivas sobre el desarrollo pasado, presente y futuro. No son predicciones, proyecciones o previsiones, sino una herramienta para proporcionar contextos en los que los tomadores de decisiones pueden hacer planes. Los escenarios permiten a los tomadores de decisiones trabajar con una variedad de futuros plausibles.

Un desafío clave es abordar la incertidumbre, sobre todo cuando no se sabe el impacto exacto del cambio climático en un lugar en particular debido a los patrones climáticos impredecibles. El desarrollo de escenarios que tienen el clima y otras incertidumbres socioeconómicas en cuenta, puede ayudar a abordar directamente los problemas en que estamos menos seguros. Permite además que los tomadores de decisiones a tomen diversas incertidumbres en cuenta en el proceso de planificación.

Desarrollando Escenarios en Cambio Climático

Para ayudar a los tomadores de decisiones a desarrollar escenarios y planes de manejo del agua y adaptación al cambio climático, se llevó a cabo el taller en Trifinio, parte del Corredor Seco Centroamericano, un área donde la biodiversidad está protegida por la reducción de la fragmentación entre los ecosistemas, permitiendo que la fauna migre libremente. El corredor también tiene áreas para la agricultura y el manejo forestal.

El Programa de Investigación de CGIAR en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura, y la Universidad para la Cooperación Internacional trabajaron con World Resources Institute para organizar el taller. Este se realizó en Trifinio ya que los tomadores de decisiones buscan gestionar mejor las cuencas hidrográficas de la zona.

A medida que la zona se ha vuelto más seca, los tomadores de decisiones se han preocupado por el impacto de las sequías en los medios de vida, especialmente en una de las zonas más pobres de Guatemala. El agua es un tema polémico entre los productores de azúcar, los pequeños agricultores, y los gobiernos que deseen instalar represas para generar energía por medio de hidroeléctricas. Todas estas partes interesadas exigen agua, por ello representantes de los ministerios de medio ambiente y la agricultura, las empresas de café, grupos de municipios, institutos de investigación y organizaciones de desarrollo participaron en el taller.
El taller de dos días enseñó técnicas para desarrollar escenarios y planes. Tres grupos desarrollaron igual número de escenarios: optimista, moderado y pesimista, mediante la integración de la herramienta Aqueduct, datos de los cultivos, y evaluando factores y barreras para la gestión del agua. Luego los participantes utilizaron una técnica de restrospectiva llamada ‘back-casting’, donde los planes en cada escenario se representan en una línea de tiempo a partir del año 2040 y terminando en el 2020.

Esto permitió a los participantes hacer planes a largo y corto plazo. Esto es importante para la adaptación al cambio climático, y la reducción de sesgos a sólo planear para el futuro próximo. Los grupos revisaron los planes para probar su fuerza en diferentes escenarios. Esos planes que trabajaban en todos los escenarios son más fuertes y se les conoce como ‘planes robustos’. Estos planes soportan varias incertidumbres en los escenarios, y por lo tanto, pueden ser aplicables en diferentes contextos de toma de decisiones.

Además del escenario pesimista, los participantes crearon escenarios optimistas y moderados. El escenario moderado imaginó el aumentó los conflictos sociales en el año 2040 debido a la escasez de agua, impulsada por el crecimiento demográfico, la mala gestión de los recursos y el cambio climático. A su vez, la escasez de agua llevó a los bajos rendimientos de los cultivos, alta inseguridad alimentaria y la migración a las ciudades. Para contrarrestar esto, los tomadores de decisiones promueven la conservación y la agricultura sostenible. Esta visión contempla una mejor toma de decisiones de manera participativa y alianzas para hacer frente a la escasez de agua.

El escenario optimista visualizó una economía ejemplar con el cultivo del café bien establecido para contribuir al desarrollo social y económico sostenible, la adopción de enfoques únicos e integrados para apoyar a la economía local a través del ecoturismo y la agricultura sostenible. En este escenario, los agricultores cultivan granos básicos con una adecuada gestión del suelo y prácticas de gobernanza de los recursos naturales. Sin embargo, las preocupaciones sociales y la pobreza persisten algunos debido a la pérdida de tierra agrícola per cápita, sobre todo entre los productores de maíz y frijol, lo que requiere planes para reducir los problemas sociales y la pobreza.

El camino a seguir

Los escenarios y planes que los tomadores de decisiones opten para la adaptación y la gestión del agua, en últimas dependerá de varios factores, como la viabilidad política, los costos de implementación y aceptación social del plan. Cualquiera sea el resultado, los escenarios proporcionan los tomadores de decisiones una idea más clara del impacto que sus planes podría tener, años o incluso décadas en el futuro.

Esta historia es una traducción del blog publicado en World Resources Institute blog. Leer el original.