Charla: “Desarrollo de Nuevas Tecnologías para el Tratamiento del Cáncer de Páncreas”

  • Científico costarricense obtuvo la patente para el tratamiento contra tumores avanzados en este órgano, que suman una mortalidad del 95% de los casos.
  • Método elaborado por Marín permite ahorrar dolor y quimioterapia a los pacientes, además de ser un proceso con posibilidad de acción en otras áreas.

San José, 06 de noviembre. Christian Marín costarricense radicado en Houston, elaboró en su laboratorio, en el Baylor College of Medicine en Texas, EE.UU., un tratamiento terapéutico, que controla y reduce el desarrollo y metástasis (extensión de cáncer a otros órganos), del cáncer de páncreas.

En el 2008, el Doctor de Virología molecular de 33 años inició su investigación. Mediante períodos de prueba y comparación entre células cancerígenas, con otras de tejido sano, Marín descubrió que sintetizando e inyectando la molécula MIR198 (regula la expresión genética), a las células cancerígenas, estas comenzaban a morir.

“Hay una proteína llamada mesotelina, que es muy rara en el cuerpo, cuando esta molécula estaba presente, los tumores se desarrollaban más rápido, eran más agresivos y la capacidad de metástasis era mayor, en cambio la MIR198 a niveles más altos regula a la mesotelina”, añadió Marín.

El experimento se realizó en ratones con la enfermedad, estos respondieron con tumores 10 veces más pequeños que los otros, no desarrollaron metástasis y tuvieron mejores efectos con la quimioterapia.

La charla organizada por la Asociación Costarricense de Salud Pública (ACOSAP), en colaboración con la Universidad para la Cooperación Internacional (UCI), se realizó en el Auditorio del Ministerio de Salud, el pasado jueves 7 de noviembre, y mostró todo el procedimiento utilizado por Marín en su estudio.

La conferencia mostró como la interacción entre múltiples disciplinas como la virología y las nuevas tecnologías de información, permiten nuevos y mejores resultados.

Próximo paso. Marín se encuentra en busca de recursos, para comenzar los ensayos clínicos en humanos, con el fin de que en 3 años se demuestre su alcance, e inclusive, pueda aplicarse a otros tumores agresivos que se desarrollan en zonas como los ovarios, pechos, tumores colo-rectales, entre otros.

“Los ensayos clínicos tienen tres fases: en la primera se prueba la seguridad de la vacuna, en el segundo la eficiencia, y en el tercero se confirman las dos etapas anteriores. El proceso dura alrededor de 10 años, pero por ser tan agresivo se podrían tomar solo tres años. Su costo ronda los $1.000 millones”, comentó Marín.

El científico espera que las empresas se sumen con contribuciones para poder cumplir la meta. “Para mí la patente es la culminación de cinco años de arduo trabajo, y por lo tanto un éxito personal. Pero más importante, es el saber que he podido contribuir a nivel mundial al conocimiento de los mecanismos que causan esta enfermedad, y que ahora, hay una nueva munición en el arsenal contra el cáncer”, concluyó Marín.

El especialista desea recaudar fondos, para traer sus estudios al país y ayudar al desarrollo de esta disciplina en Costa Rica. “La única posibilidad de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá de ellos, hacia lo imposible”.