Por Ing. Xavier Salas Ceciliano, MAP, PMP

Profesor del curso Gestionando el tiempo y costo del proyecto en Administración de Proyectos de la Universidad para la Cooperación Internacional.

Agosto, 2015

 

La compresión es una técnica utilizada en la administración de proyectos con el objetivo de acortar la duración de un proyecto, mediante el aumento de la cantidad de los recursos para disminuir el tiempo de duración de las tareas.  Ello se logra al  analizar las actividades de la ruta crítica, con base en el menor costo por unidad de tiempo, para identificar las actividades que podrían ser objeto de compresión al menor costo incremental. Al aplicar este tipo de técnica, es importante controlar que los requisitos de calidad se cumplan cuando se aplica la técnica, pero no siempre es posible y generalmente implica un incremento en el costo del proyecto y no necesariamente se obtiene el máximo nivel de eficiencia.

El concepto Crashing: involucra un análisis costo beneficio, en el sentido de que un menor tiempo en el proyecto tiene asociado mayores costos para la empresa, por lo que se debe analizar el intercambio de tiempo versus costo, para obtener la mayor compresión del tiempo al mínimo costo incremental posible.

El concepto Fast-traking: Busca realizar actividades que originalmente se tenía planeadas de realizar de manera secuencial en paralelo, no obstante este cambio aumenta la posibilidad de riesgo que podría traer mayores costos. Se puede aplicar a tareas en las cuales ya se tenga una base sólida lo suficientemente avanzado como para comenzar otra actividad aunque ésta no haya concluido, se recomienda aplicarla cuando haya al menos un 66% por ciento de avance para así obtener un porcentaje considerado como aceptable (33%) de riesgo. Estas actividades deben poder ser lógicamente solapadas. (Norberto Figuerola, 2015).

Finalmente es importante al decidir llevar a cabo una de estas técnicas de compresión, determinar la razón o causa del atraso, pues si ésta no se trabaja, aunque consiga “de momento” apagar el fuego, éste se puede volver a incendiar si no resuelve el problema.

Otros procesos que pueden ser implementados para reducir el tiempo son: trabajar horas extra, aplicar “cero tolerancia” a los cambios, restablecer recursos a las actividades (alternativas de reemplazos si es necesario), mejora de procesos,  mejorar  motivación y recuperar compromisos o reprogramar la fecha de ser posible. (Norberto Figuerola, 2015).

 

Referencia:

Norberto Figuerola (s.f).  Técnicas para recuperar un Cronograma atrasado. Blogsite Site PMQuality. Recuperado de: https://pmqlinkedin.wordpress.com/about/tecnicas-para-recuperar-un-cronograma-atrasado/