Es la filosofía de la praxis transformadora y de la emancipación social que K. Marx y F. Engels desarrollaron a partir de una subversión crítica de la dialéctica hegeliana junto con una concepción materialista de la realidad social.Por un lado, la dialéctica materialista es en si misma un pensamiento negativo que se piensa desde un sujeto histórico preciso: el proletariado, y desde él se construye un conocimiento que tiene su criterio de verdad en la praxis y que a la vez ésta es el fin mismo del conocimiento.Por otro lado, la realidad social es constituida de una manera objetiva, es decir, la materia determina al ser, mientras que este transforma la materia, en otras palabras, el hombre es producto de su propio producto. Esto a la vez implica que la realidad exista de manera autónoma, aunque no sea “pensada” o “racionalizada”.Se trata de un método de obtención de conocimiento, resultante de la función de la visión filofica del materialismo y del método dialéctico, además de las contribuciones del pensamiento de otros filósofos alemanes como Hegel y Feuerbach. El materialismo, a diferencia del idealismo, antepone la realidad al sujeto, cuando llegamos al mundo, todas las cosas ya están allí, es decir, la realidad ya está compuesta y lo que construimos en nuestra mente es en realidad el impacto de la realidad en nuestro interior.En cuanto a la dialéctica, está instituido principalmente por Hegel, y su principal característica es que emplea el encuentro de dos enunciados (tesis y antítesis) y sus contradicciones para formular un tercero que representa el reflejo de la realidad (síntesis).