Filosofía y Modelo Educativo

“La educación superior tiene que adaptar sus estructuras y métodos de enseñanza a las nuevas necesidades.  Se trata de pasar de un paradigma centrado en la enseñanza y la transmisión de conocimientos a otro centrado en el aprendizaje y el desarrollo de competencias transferibles a contextos diferentes en el tiempo y en el espacio… compatible con la actual era del conocimiento y la complejidad del mundo moderno.”  (UNESCO, 1998) – Eduard Muller, 2014

Modelo Educativo UCI 2016

El modelo educativo sobre el que se fundamenta  nuestra oferta académica,  es uno que tiene al alumno como el centro integrador de los procesos, recursos e interacciones diversas, que aseguren una vía de aprendizaje orientada a desarrollar competencias intelectuales, sociales, personales y profesionales; requeridas no sólo para su adecuado desempeño profesional y su proyecto de vida, sino también, para interaccionar, incidir y construir positivamente en un contexto de desarrollo sostenible con cada vez mayores retos ambientales, sociales, éticos y de gobernanza para la región latinoamericana.

Debido a la orientación de la UCI hacia la promoción de la formación de postgrado,  todos los alumnos que ingresan a nuestros programas, son profesionales en una o varias disciplinas y poseen una amplia experiencia práctica. Esta condición supone el reto institucional para favorecer un modelo con  concepciones pedagógicas y didácticas más abiertas y flexibles a los cambios científicos y tecnológicos, favorecedora del protagonismo del alumno como gestor de su propio proceso de aprendizaje, a partir del principio de “aprendiendo a aprender” y del intercambio, evaluación y adaptación de experiencias entre alumnos y docentes, o entre los alumnos mismos, cuya resultante obliga a ofrecer actividades de formación innovadores y en constante evolución, que aseguren la autodirección, la constante automotivación, el pensamiento crítico, la resolución de problemas,  el uso intensivo de las tecnologías de información y comunicación (TIC) y la promoción de la creatividad.

El modelo potencia también principios andragógicos asociadas las siguientes características de nuestros alumnos:

  • Son auto dirigidos: sus motivaciones responden a necesidades subjetivas de autorrealización, obtención de aprendizajes significativos a través de la exploración y el descubrimiento, ó el contraste con la realidad, y de una mejor interacción con las redes sociales a las que se adscriben (motivación interna), (aprender a aprender). 
  • Participan activamente del proceso de aprendizaje propio y de sus pares en la medida de sus posibilidades prácticas, intereses y cosmovisión. (Participación activa)
  • Poseen experiencias laborales y vivenciales que desean compartir y contrastar con los contenidos de los cursos o la carrera, con sus compañeros y grupos sociales a los que se adscriben. (Auto concepto y autoestima) (Conocimiento previo).
  • Buscan una aplicación inmediata de los nuevos contenidos o marcos de referencia a su propia realidad profesional o vivencias. (Vinculación a la situación vital) (aprendizaje significativo)
  • Aprecian de los modelos de educación virtual, la flexibilidad horaria, la conveniencia territorial, las facilidades y herramientas que facultan las tecnologías de información; características que le permiten administrar de mejor manera su contexto de vida familiar y laboral.
  • Aceptan con agrado iniciativas educativas que promueven la ética personal y la responsabilidad social.
  • Promueven críticamente la mejora continua y el rigor académico de los componentes curriculares de los programas formativos, fuente de retroalimentación y adaptación constante.

El modelo educativo resultante considera acciones específicas complementarias y potenciadoras derivadas de las características distintivas del alumnado UCI descritas anteriormente, así como relaciona y establece:

  • Los componentes y valores estratégicos a los que la Universidad aspira.
  • El diseño curricular con énfasis en virtualidad.
  • La facilitación docente contemporánea antes que la docencia clásica, la cual establece variaciones en los protagonismos, con mayor énfasis en el alumno antes que en el docente proveedor de contenidos y gestor de las prioridades de aprendizaje.
  • La acción educativa significativa y constructivista: reductora de la brecha entre lo que el alumno es capaz de hacer y aprender por sí mismo, versus lo que requiere hacer o aprender de los demás. (Zona de desarrollo próximo).
  • Las formas en cómo se diseñan e imparten los componentes didácticos y metodológicos de cada uno de las asignaturas, así como los materiales asociados, de forma que aseguren su significancia.
  • Los sistemas de evaluación de los aprendizajes y las competencias asociadas.
  • los mecanismos de aseguramiento y control de la calidad de los componentes académicos y de los servicios de apoyo relacionados.

Las formas concretas en cómo se relacionan estos elementos, dan cuenta de actividades y recursos didácticos que hace uso intensivo de los multimedios, y las formas en como las sociedades contemporáneas interaccionan y aprenden, incluso sobrepasando el uso típico de las computadoras como vehículo principal de interacción con esos recursos, para llegar a los dispositivos móviles o los teléfonos inteligentes.

UCI aplica su modelo educativo a la  Educación Virtual basado en su experiencia, en las lecciones aprendidas a lo largo de estos años y basado, además, en la convergencia de varias metodologías que se orientan a este tipo de recurso pedagógico. De esta forma ha unido lo mejor de la metodología para el diseño de cursos orientados al estudio independiente desarrollada por: la Universidad Virtual de Guadalajara, la metodología PACIE desarrollada por la Fundación para la Actualización Tecnológica para Latinoamérica (FATLA), y la metodología que propone el Proyecto Virtual Educa; entre otros destacados referentes. Es un modelo que no sólo se basa en teorías constructivistas, sino que, en su afán de orientarse a un proceso de enseñanza aprendizaje de calidad, se apoya en disciplinas científicas que ha influido en los procesos educativos como, la psicología, sociología, pedagogía y también en paradigmas como el conductista, el cognitivo, la teoría histórico-cultural, así como el constructivismo social y la educación basada en competencias.